El Peñón de Guacalillo
Rocas milenarias, atardeceres inolvidables y cuevas secretas en el Pacífico de Costa Rica
landscapeUn tesoro geológico escondido
El Peñón de Guacalillo es una imponente formación rocosa de origen volcánico que se eleva aproximadamente 12 metros sobre la arena en la costa del Pacífico central de Costa Rica. Estas rocas milenarias, esculpidas por miles de años de oleaje y viento, crean un paisaje dramático que muchos visitantes comparan con la costa de Irlanda transportada al trópico.
Ubicado entre Playa Bajamar y Playa Guacalillo, este acantilado natural es uno de los secretos mejor guardados de Costa Rica. A diferencia de destinos turísticos masivos como Jacó o Manuel Antonio, el Peñón conserva una atmósfera auténtica y tranquila, popular entre familias costarricenses los fines de semana.
wb_twilightAtardeceres inolvidables
La principal atracción del Peñón son sus atardeceres. Con una vista sin obstáculos hacia el oeste sobre el océano Pacífico, el sol se pone alrededor de las 5:30 PM durante todo el año, bañando las rocas volcánicas en tonos dorados y naranjas que se reflejan en el agua. Es una experiencia que los visitantes describen como «espectacular» e «inolvidable».
exploreCuevas y exploración
Durante la marea baja, los visitantes pueden descender del acantilado y explorar las cuevas y cavidades esculpidas en la base de la roca por milenios de erosión marina. Cada ciclo de marea revela un paisaje diferente, con pozas de marea donde es posible observar pequeñas criaturas marinas.
flutter_dashVida silvestre
La Reserva de Manglar de Guacalillo, ubicada en la desembocadura del Río Tárcoles, es uno de los sitios más importantes para las guacamayas rojas (lapas rojas) en todo el Pacífico central. El nombre «Guacalillo» proviene de «guacamaya», y es común ver bandadas de estas aves volando en parejas al amanecer y al atardecer. También se pueden avistar garzas, monos, perezosos e iguanas en los alrededores.
infoInformación práctica
surfingSurf y playa
Playa Guacalillo es un spot de surf poco conocido con olas que rompen hacia la izquierda sobre fondo arenoso. Ideal para surfistas de nivel intermedio a avanzado, es perfecta para quienes buscan olas sin las multitudes de Jacó. La playa de arena volcánica oscura se extiende por aproximadamente 4 km, rodeada de bosques, manglares y lagunas.
¿Listo para vivir esta experiencia? Hospédate a solo 2 km del Peñón.